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  CASI 800 HOGARES EN MÁLAGA ACOGEN A MENORES EN DESAMPARO

La Junta tiene bajo su tutela a 1.127 menores. La mayoría vive en el seno de una familia. Fuente: Málaga Hoy

La Junta tiene en la provincia de Málaga a 1.127 menores bajo su tutela. Son niños a los que sus padres, por acción u omisión, vulneraban sus derechos. A diferencia de años atrás, ahora esos críos mayoritariamente están integrados en familias. En total, 773. De estos, el 80% -620- viven con su familia extensa. El resto -153- lo hacen con familias ajenas.

"Ese es el gran cambio, el gran avance, que hay más acogidos en familias que en centros", apunta la delegada de Igualdad, Ana Navarro. Frente a los 773 menores en desamparo que viven en familia, hay 354 en centros de acogida. "Nosotros disponemos el desamparo cuando se vulneran derechos que el niño tiene y hay una familia que no atiende en condiciones al menor", explica la delegada.

Los casos llegan a través de un engranaje muy amplio que incluye los servicios sociales comunitarios, los centros sanitarios, colegios e institutos. "Pocos casos se escapan", asegura Navarro.

Cuando la Administración detecta un caso, dicta una resolución administrativa de desamparo. El 43,7% de las situaciones se resuelven por esta vía. Pero cuando los padres alegan a esa decisión, el caso se dirime en vía judicial. Los juzgados decretan el 56,3% de los desamparos. "Los padres viven el desamparo como un trauma. Nosotros siempre intentamos que se avengan a la decisión administrativa y el caso no llegue a un proceso judicial", indica la delegada.

No hay un perfil del menor sobre el que la Junta dispone el desamparo. Puede ser por una madre alcohólica que lo deja solo en casa, por padres que no lo llevan al colegio, por progenitores que lo maltratan o simplemente porque está abandonado en sus cuidados.

Hay cientos de casos que se resuelven dentro de la propia familia y que nunca llegan a conocerse. Es la típica situación en la que una abuela se hace cargo del nieto o una tía de su sobrino.

Pero hay otros que traspasan esa barrera. Es cuando interviene la Administración. El primer objetivo, una vez que se dispone el desamparo, es que el niño no entre en un centro de acogida. Para ello, la Delegación de Igualdad cuenta con una quincena de familias acogedoras de urgencia que están dispuestas a recibir a un menor desamparado en cualquier momento. El segundo objetivo es que el pequeño continúe con su familia extensa para que se mantenga en su entorno y no pierda el vínculo con sus padres.

Si esta opción no es posible, están esas 153 familias dispuestas a hacer un hueco para uno más en sus casas. "Te hacen creer más en el ser humano", sostiene Navarro en relación a estas personas.

En la actualidad, no hay ningún niño de 0 a 3 años -salvo que sean varios hermanos y estén juntos en un centro- que esté en una institución. Todos en ese tramo de edad están integrados en familias. Este objetivo se trazó hace varios años y ya se ha cumplido. Ahora se pretende ampliar esa meta hasta los cuatro años. De los niños bajo tutela de la Junta, la cuarta parte -183- son menores de 5 años. El resto -590- tienen de 6 a 18.

Aunque ahora se potencie la acogida de menores en familias, eso también supone un coste para la Administración porque en determinados tipos de acogimiento y en ciertos casos se apoya económicamente a la familia. "Para esto hace falta mucha inversión, hace falta déficit", ironiza Navarro ahora que hay tanta preocupación por la contención del gasto.

Además de esta labor en favor de los pequeños que tutela, la Delegación de Igualdad desarrolla otros programas que tienen un carácter preventivo para resolver conflictos dentro de una familia -la mayoría de las veces no desestructuradas- que no puede resolver por sí misma. "En esos casos mediamos porque la idea es que la Junta tenga que quitar la tutela lo menos posible y que el menor permanezca con su familia", sostiene Navarro. Cuando no es posible, existe el acogimiento.

Y también cuando el adolescente acogido se acerca a la mayoría de edad hay programas para que alcance su autonomía económica y pueda salir adelante por sí mismo.


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